Instrumentos de musica (viento, cuerda, percusión,…)

Contrabajo

El contrabajo​ es un instrumento musical de cuerda frotada de tesitura grave. Suele tener cuatro cuerdas. El músico que toca el contrabajo recibe el nombre de contrabajista.

Al ser frotadas las cuerdas del contrabajo con un arco se produce el sonido característico de este instrumento de cuerda. También se obtiene su sonido pulsándolas con las yemas de los dedos, esto recibe el nombre de pellizco o pizzicato. del mismo modo que se hace con el bajo eléctrico o el tololoche,

De igual manera que el violonchelo, el contrabajo se toca al tiempo que permanece apoyado en el suelo. Solamente que el músico en este caso no se encuentra sentado, ha de tocar permaneciendo de pie dado el mayor tamaño del contrabajo.

Contrabajo, instrumento de cuerda frotada.
Contrabajo

En el contrabajo las cuerdas se afinan por quintas ascendentes, como en el resto de instrumentos de cuerda populares de la orquesta, violín, viola, violonchelo y octabajo. En el caso del contrabajo, la afinación se realiza por cuartas mi-la-re-sol. Existen también contrabajos de tres y cinco cuerdas. En los contrabajos de tres cuerdas la más grave suele afinarse en «la» o en «sol», en el contrabajo de cinco cuerdas se afina en «do» o en un «si» más grave que la cuarta.

Entre los instrumentos de cuerda ocupa el segundo puesto en cuanto a tamaño y gravedad del sonido. El instrumento musical de esta familia más grave es el octabajo, que produce sonidos en dos octavas más graves todavía.

No es hasta tiempos más recientes que el contrabajo es usado como instrumento solista, esto a raíz de su tesitura grave. Fueron Domenico Dragonetti y Giovanni Bottesini virtuosos contrabajistas que se alzaron primero en esta labor de darle al contrabajo un lugar protagonista.

Historia del contrabajo

La aparición del contrabajo parece data del siglo XVI. En ese tiempo existía el violone, un instrumento del cual parece que surgió el contrabajo, aunque la forma y características que disponen hoy en día no estuvieron definidas hasta el siglo XVII. Éstas se encuentran entre aquellas propias del violín y la viola de gamba. Fue también en el siglo XVII cuando este instrumento fue incluido en la orquesta. Aunque lo hacía secundando y reforzando la participación del violonchelo, y no en algún papel protagonista dentro de las actuaciones que ofrecían las orquestas.

La gran envergadura de este instrumento de cuerda fungió como un obstáculo para su participación, ya que generaba dificultades en la interpretación. Sin embargo, a finales del siglo XVIII, y durante el siglo XIX, surgieron compositores que, gracias a sus interpretaciones, consiguieron gradualmente ganarse el reconocimiento tanto de los músicos como del público.

Pero fue en la segunda mitad del siglo XX cuando sucedió el reconocimiento adecuado del contrabajo, principalmente a través del Jazz, aunque también a través del trabajo de instrumentistas y pedagogos. El Jazz ofreció a este instrumento la posibilidad de mostrarse en solitario, y ayudó al establecimiento de nuevas técnicas de interpretación.