Instrumentos de musica (viento, cuerda, percusión,…)

Violonchelo

El violonchelo, violoncelo o chelo (tal como se abrevia en ocasiones) es un instrumento de musica de cuerda frotada, perteneciente a la familia del violín. También es uno de los instrumentos de arco, ya que necesita de este accesorio para frotar sus cuerdas. Dentro de esta familia de instrumentos de orquesta, en base al tamaño y al origen, el violonchelo se sitúa entre las violas y los contrabajos. Se trata de un instrumento fundamental dentro de los instrumentos de cuerda, generalmente ejecuta las partes graves. Aunque tiene tal versatilidad que le permite interpretar partes melódicas en las composiciones. Es considerado como uno de los instrumentos de cuerda con mayo parecido a la voz humana. Como detalle decir que también es un instrumento que aparece en la interpretación de la música salsa.

Es un instrumento para el cual se han compuesto muchas obras en su historia, dada la gran importancia del mismo y su constante presencia en orquestas y agrupaciones de cuerdas, principalmente en los cuartetos de cuerda.

Violonchelo, violoncelo, o chelo
Violonchelista tocando el violonchelo o chelo

Fisionomía y sonoridad

El violonchelista, violoncelista o chelista se sienta sobre una silla o taburete para tocar el chelo, lo hace manteniendo el instrumento sujeto entre sus piernas. El chelo queda apoyado en el suelo a través de un tallo de metal que se llama pica, puntal, espiga o pívot. Y luego con la ayuda de un arco frota las cuerdas para producir la vibración de las mismas, y por tanto los sonidos buscados.

Básicamente el Chelo o Violonchelo es en esencia un violín bajo que se toca manteniéndolo de pie. La extensión Sonora del violonchelo es de tres octavas y media, teniendo un cuerpo de 75 cm. de longitud.

Su tono es rico y sonoro, y sus cuerdas altas tiene una cualidad melódica inconfundible. El chelo se adapta perfectamente tanto a la intimidad de un cuarteto de cuerdas como a una orquesta.

Características físicas del violonchelo

En cuanto a las características físicas del violonchelo, las partes que lo componen son las mismas que las del resto de la familia del violín. Por supuesto, clasificados dentro de los instrumentos de cuerda frotada, como ya hemos indicado.

Caja de resonancia

La caja de resonancia, o cuerpo, del violonchelo es una caja hueca constituida por una tapa superior, otra inferior, y una sección de madera (a modo de faja) que mantiene unidas las dos tapas, formada la caja indicada. En el interior de la caja de resonancia, en la tapa, y al lado de las cuerdas graves, se encuentra la barra armónica. La función de ésta es proporcionar refuerzo estructural, al tiempo que sirve para controlar y distribuir los sonidos a la tapa. También se encuentra el alma, una varilla transversal de madera que hace de unión de las dos tapas del violonchelo, por el lado de las cuerdas agudas. Este elemento sirve para modificar y equilibrar la respuestas de las cuerdas.

Partes del violonchelo

Las «efes» (por su parecido con la letra de mismo nombre) u «oidos» son dos orificios que se localizan en la tapa superior. A través de esos orificios sale parte del sonido. Si es visto desde el frente, la parte principal de la caja de resonancia se parece a un «8», debido a dos concavidades en la estructura. Éstas permiten una mejor sujeción con las piernas, pero principalmente le da libertad al movimiento del arco. Así se evita que éste no choque con el cuerpo cuando se tocan las cuerdas laterales.

Partes del violonchelo

Mástil o cuello, y extensiones

A la caja de resonancia se conecta un elemento llamado mástil o cuello, que hace de prolongación del cuerpo del violonchelo, por donde las cuerdas se expanden. En el mástil, y comenzando desde arriba, se encuentra la cabeza con la voluta y el clavijero. En éste último es donde se insertan las clavijas, en las cuales las cuerdas se sujetan y se regula su tensión. Sobre este elemento, y prolongándose hasta casi el puente, se encuentra el diapasón, una placa de madera dura sin trastes. Se utiliza para «pisar» las cuerdas consiguiendo diferentes notas. Este elemento es común al resto de instrumentos de la familia del violín, y diferenciador respecto de la guitarra.

Algo más abajo de la mitad de la caja del violonchelo se encuentra el puente. Y un poco debajo de éste se encuentra el cordal, que sujeta las cuerdas, y ayuda a afinar el violonchelo, ya que ahí se encuentran incluidas las llaves, funcionando como un microafinador. Se trata de pequeñas piezas metálicas realizando la misma función que las clavijas. En la parte inferior de la caja se ubica el botón, en el cual se ensarta la pica o puntal, pieza metálica con la función de apoyar el violonchelo en el suelo, permitiendo también al chelista regular su altura para su mayor comodidad.

Aunque el tamaño estándar profesional del violonchelo es el tamaño 4/4, existen instrumentos de otros tamaños, más pequeños, como 3/4, 1/2, 1/4 o 1/8. Los violonchelos originalmente, en el periodo barroco, tenían el mástil más corto, la barra armónica más delgada y la tastiera más corta que los violonchelos modernos.

Materiales

La tapa de la caja de resonancia suele construirse con madera de abeto, y se usa madera de arce para el resto. Esto es típico en la construcción de los violines. Otros tipos de madera como haya, lenga, sauce o cedro también son usados. El puente del violoncelo es de arce. Aunque actualmente algunos violonchelos de menor calidad se están fabricando con laminados, o con materiales compuestos, como por ejemplo fibra de carbono. El mástil y la cabeza también se construyen empleando alguna de las maderas indicadas. La madera de ébano es la elegida para la fabricación de las clavijas, el diapasón y el cordal. Los tensores y o afinadores que se encuentran en el cordal son principalmente de acero, también lo es la pica. Aunque hay casos donde se fabrican en fibra de carbono, o incluso picas fabricadas aún de madera.

Algo de historia del violonchelo

La aparición del violonchelo es casi al tiempo que la del volín, alrededor de 1560. Este instrumento representa el bajo de la familia del violín. Su aparición en Europa fue como un violín de gran tamaño. Es un instrumento que tardó mucho en establecerse dada la competencia del bajo de la viola de gamba. En efecto, los bajos de la viola da braccio, construidos por los Amati, Gasparo da Saló y Maggini en las últimas décadas del siglo XVI son verdaderos violonchelos, cuya forma, derivada del violín, los distingue de los bajos de las otras familias de instrumentos de arco.

Las primeras creaciones musicales dedicadas específicamente al violonchelo como solista se escribieron en Italia aproximadamente en 1689 (Ricercari e Canzoni, de Domenico Gabrielli, y Sonare, de Jacchini). Fue al llegar a Beethoven que este instrumento adquirió el reconocimiento justo que le corresponde en la orquesta.